En la jornada de los sábados se suele desarrollar cada 15 días el Mercadillo de nuestra localidad, más conocido como ‘El Corte Inglés’.
El mercadillo se instala desde hace unos años en la Plaza de las Palmeras sin que ello haya supuesto mejoras en la maltrecha y olvidada plaza que a los problemas cotidianos debe añadir los ocasionados por este evento.
Es de admirar la paciencia de los vecinos que además de soportar la eliminación temporal de los aparcamientos de dicha plaza y el estado en que esta, soportan la suciedad que ocasiona el mercadillo. Y es que aunque los comerciantes intenten dejar recogida la basura, no todos lo hacen adecuadamente, a lo que si le sumamos un día con viento, supone que los plásticos y cajas terminen por todas las calles cercanas a la plaza.
Hace unos años tras la finalización del mercadillo los servicios de limpieza realizaban una labor rápida y eficaz que devolvían a su aspecto original la plaza, pero como esto hay que pagarlo se dejó de hacer y ahora hay que esperar a que pase un día para que se limpie con los inconvenientes reseñados para los vecinos y para el deterioro de la imagen general del pueblo, puesto que no hay que olvidar que esta plaza es utilizada tanto por vecinos como por visitantes como aparcamiento.
¿Qué pensarán estos visitantes de nuestro pueblo? ¿qué irán diciendo de él? Seguro que nada bueno. ¿Tanto cuesta esa limpieza? ¿no se puede reprogramar el trabajo de los barrenderos?







Casualidades de la vida, reorganización del servicio, ahora tocaba, la maratón de fútbol sala,…, lo cierto y lo fijo es que ayer sábado 3 de julio de 2010 por la tarde, pocas horas después de la celebración del mercadillo, los servicios de limpieza de Biorreciclaje hacían acto de presencia en la Plaza de las Palmeras y la limpiaban junto a las calles aledañas.
Esperemos que esta acción no sea puntual y continúe cada vez que venga el mercadillo, ahorrando a los vecinos caldeos de cabeza y dando una imagen normalizada de esta zona del pueblo a los visitantes.